04 febrero 2012

Juntos y revueltos

Trece primaveras llevan ya nuestros amigos David y Raúl apoyando bandas desde las ondas de Radio Las Águilas, apostando por la música hecha aquí, siempre con mucho esfuerzo y sobre todo con ganas y talento de sobra.

Estación Sonora es un pequeño reducto rockero en el que nos encontramos entre amigos y compartimos con Marcelo, Galiano, Vikxie, Alfa o Curioni algo parecido a lo que hace tiempo vivimos en la "comunidad siroquera": a uno le hace sentir una parte de un Todo, y eso en la soledad de los grupos de música metidos cada uno en su local, su furgoneta, su escenario, está más que bien. Bandas como la nuestra les debe mucho, no se pierden un concierto, siempre tienen un hueco en su programa para nosotros, compartimos las mismas pasiones y nos enfrentamos, desde campos de batalla diferentes, a las mismas penalidades en este difícil mundo de la música.

Hoy estamos de aniversario y para esta ocasión editamos "Antes del fin del Mundo" un pequeño EP en el que nos juntamos y revolvemos con nuestro amigo Joe Eceiza para hacer dos temas acústicos que os podéis descargar de forma gratuita. Esperamos que os guste tanto como a nosotros. Larga vida a Estación Sonora!

Antes del fin del mundo’ firmado por Garaje Jack & Joe Eceiza. Dos canciones que se han grabado en exclusiva para la ocasión desde Bailén 37, el estudio de Héctor Tuya.

Descárgatelo pinchando aquí: http://www.mediafire.com/?6uqqs0udlqyb99y



19 diciembre 2011

Mientras tanto en Yorokobu...


Una historia referida por alguien que vivió en Oriente. Para algunos será repetida. De todas maneras, ahí va.

Un hombre pobre vive con su único hijo en el campo. Un día, un caballo salvaje aparece en su pequeño dominio. No tiene dueño. Tal como manda la tradición, el hombre tiene derecho a quedarse con el caballo que pasta en sus tierras. Los vecinos, entusiasmados, le dicen:

—Qué suerte tienes. No tenías caballo y ahora, de pronto, tienes uno sin que te haya costado nada.

El hombre contesta, ante el estupor de sus interlocutores: —No sé si es buena suerte o no. Ya se verá. Pasa el tiempo. El hijo del hombre está galopando con el caballo a campo través cuando, de pronto, un obstáculo lleva al animal a hacer un movimiento brusco y a lanzar al jinete por el aire. Fruto de la caída, el chico se destroza una pierna contra una piedra. Los vecinos vuelven a hablar con el hombre, esta vez graves. —Qué mala suerte has tenido. El caballo que te has encontrado parece que estaba destinado a provocar un accidente a tu hijo, un accidente del que le llevará mucho tiempo recuperarse.

El hombre, tranquilo, vuelve a contestar:

—No sé si es mala suerte o no. Ya se verá.

Transcurridos unos meses, la guerra llama a todos los jóvenes del país al frente. A todos menos a uno: el hijo del hombre, por tener la pierna todavía en mal estado, no tiene que hacer frente a un sufrimiento seguro. Los vecinos vuelven a la carga:

—Qué suerte has tenido. El accidente provocado por el caballo, que parecía una desgracia, ha acabado convirtiéndose en la salvación de tu muchacho. El hombre contesta una vez más: —No sé si es buena suerte o no. Ya se verá…

La historia puede seguir indefinidamente. Y pone de relieve un hecho: uno de los peores rasgos que existen en occidente, tanto en los negocios como en la política y en la vida cotidiana, es pretender juzgar en tiempo real el resultado de los acontecimientos. Una actitud que no nos permite acabar de comprender el verdadero signo de las cosas que, casi siempre, suele variar con el paso del tiempo.

¿Realmente es tan malo que lo que dábamos en llamar ‘estado de bienestar’ esté cuestionado en los términos que se había planteado? ¿Solo hay consecuencias negativas del hecho de que la forma de vida profesional a la que estábamos acostumbrados se haya visto seriamente cuestionada?

¿Es mala suerte que nos haya tocado este tiempo para pensar, imaginar y construir?

Yo sueño con que, acaso, aprenderemos a gestionar lo que tenemos ahora, con sus limitaciones, para dar a luz una nueva forma de trabajar, de hacer política y de vivir todavía mejor de lo que conocíamos hasta este momento.

Pero ya se verá.

Julio Wallovits

26 septiembre 2011

Soñó que estaba preso (Mario Benedetti, Buzón de tiempo)

Aquel preso pensó que estaba preso. Con matices, claro, con diferencias. Por ejemplo, en la pared del sueño había un afiche de París; en la pared real sólo había una oscura mancha de humedad. En el piso del sueño corría una lagartija; desde el sueño verdadero lo miraba una rata.

El preso soñó que estaba preso. Alguien le daba masajes en la espalda y él empezaba a sentirse mejor. No podía ver quién era, pero estaba seguro de que se trataba de su madre, que en eso era una experta. Por el amplio ventanal entraba el sol mañanero y él lo recibía como una señal de libertad. Cuando abrió los ojos, no había sol. El ventanuco con barrotes (tres palmos por dos) daba a un pozo de aire, a otro muro de sombra.

El preso soñó que estaba preso. Que tenía sed y bebía abundante agua helada. Y el agua le brotaba de inmediato por los ojos en forma de llanto.Tenía conciencia de por qué lloraba, pero no se lo confesaba ni siquiera a sí mismo. Se miraba las manos ociosas, las que antes construyeron torsos, rostros de yeso, piernas, cuerpos enlazados, mujeres de mármol. Cuando despertó, los ojos estaban secos, las manos sucias, las bisagras oxidadas, el pulso galopante, los bronquios sin aire, el techo con goteras.

A esa altura, el preso decidió que era mejor soñar que estaba preso. Cerró los ojos y se vio con un retrato de Milagros entre las manos. Pero él no se conformaba con la foto. Quería a Milagros en persona, y ella compareció, con una amplia sonrisa y un camisón celeste. Se arrimó para que él se lo quitara y él, no faltaba más, se lo quitó. La desnudez de Milagros era por supuesto milagrosa y él la fue recorriendo con toda su memoria, con todo su disfrute. No quería despertarse, pero se despertó, unos segundos antes del orgasmo onírico y virtual. Y no había nadie. Ni foto ni Milagros ni camisón celeste. Admitió que la soledad podía ser insoportable.

El preso soñó que estaba preso. Su madre había cesado los masajes, entre otras cosas porque hacía años que había muerto. A él le invadió la nostalgia de su mirada, de su regazo, de sus caricias, de sus reproches, de sus perdones. Se abrazó a sí mismo, pero así no valía. Milagros le hacía adiós, desde muy lejos. A él le pareció que desde un cementerio. Pero no podía ser. Era desde un parque. Pero en la celda no había parque, de modo que, aun dentro del sueño. Alzó su brazo para también él brindar su adiós. Pero su mano era sólo un puño, y, como es sabido, los puños no han aprendido a decir adiós.

Cuando abrió los ojos, el camastro de siempre le transmitió un frío impertinente. Tembloroso, entumecido, trató de calentar sus manos con el aliento. Pero no podía respirar. Allá, en el rincón, la rata lo seguía mirando, tan congelada con él. Él movió una mano y la rata adelantó una pata. Eran viejos conocidos. A veces él le arrojaba un trozo de su horrible, despreciable menú. La rata era agradecida.

Así y todo, el preso echó de menos a la verde, agilísima lagartija de sus sueños y se durmió para recuperarla. Se encontró con que la lagartija había perdido la cola. Un sueño así ya no valía la pena ser soñado. Y sin embargo. Sin embargo empezó a contar con los dedos los años que le faltaban. Un dos tres cuatro y despertó. En total eran seis y había cumplido tres. Los contó de nuevo, pero ahora con los dedos despiertos.

No tenía radio ni reloj ni libros ni lápiz ni cuaderno. A veces cantaba bajito para llenar precariamente el vacío. Pero cada vez recordaba menos canciones. De niño también había aprendido algunas oraciones que le había enseñado su abuela. Pero ahora ¿a quién le iba a rezar? Se sentía estafado por Dios, pero tampoco él quería estafar a Dios.

Lo peor de todo, le decía Dios, es que yo no tengo Dios a quien encomendarme. Soy como un Huérfano con mayúscula. El preso sintió lástima por ese Dios tan solo y abandonado. Entendió que, en todo caso, la enfermedad de Dios era la soledad, ya que su fama de supremo, inmarcesible y perpetuo espantaba a los santos, tanto a los titulares como a los suplentes. Cuando despertó y recordó que era ateo, se le acabó la lástima hacia Dios, más bien sintió lástima de sí mismo, que se hallaba enclaustrado, solitario, sumido en la mugre y el tedio.

Después de incontables sueños y vigilias, llegó una tarde en que dormía y fue sacudido sin la brusquedad habitual, y un guardia le dijo que se levantara porque le habían concedido la libertad. El preso sólo se convenció de que no soñaba cuando sintió el frío del camastro y verificó la presencia eterna de la rata. La saludó con pena y luego se fue con el guardia para que le dieran la ropa, algún dinero, el reloj, una cartera de cuero, lo poco que le habían quitado cuando fue encarcelado.

A la salida no lo esperaba nadie. Empezó a caminar. Caminó como dos días, durmiendo al borde del camino o entre los árboles. En un bar de suburbio comió dos sandwiches y tomó una cerveza en la que reconoció un sabor antiguo. Cuando por fin llegó a casa de su hermana, ella casi se desmayó por la sorpresa. Estuvieron abrazos como diez minutos. Después de llorar un rato ella le preguntó qué pensaba hacer. Por ahora, una ducha y dormir, estoy francamente reventado. Después de la ducha, ella lo llevó hasta un altillo, donde había una cama. No un camastro inmundo, sino una cama limpia, blanda y decente. Durmió más de doce horas de un tirón. Curiosamente, durante ese largo descanso, el ex preso soñó que estaba preso. Con lagartija y todo


23 mayo 2011

NUEVO DISCO "TODO ERAN CANCIONES" YA A LA VENTA


Tras el éxito en ventas a través de Itunes, donde “Todo eran canciones” alcanzó el nº1 en las listas de ventas, GARAJE JACK lanza su disco en formato físico CD Y VINILO.

Será a partir del 31 de Mayo cuando podamos comprar su último trabajo en las tiendas. Edición Limitada en vinilo del álbum “Todo eran canciones” para los coleccionistas sólo disponible en la tienda de www.garajejack.com

Durante el mes de junio presentarán en directo sus nuevas canciones, en una gira de Forums- FNAC en 7 de las más importantes ciudades de España.

Próximas fechas:

7 de junio – Barcelona – Forum Fnac Triangle – acústico

8 de junio – Barcelona - Sala Sidecar

11 de junio – Bilbao – Forum Fnac – acústico

13 de junio – Zaragoza - Forum Fnac

15 de junio – Sevilla – Forum Fnac

15 de junio – Sevilla – Sala Malandar

23 de junio – Madrid – Forum Fnac Callao

29 de junio – Valencia – Forum Fnac

30 de junio – Murcia – Forum Fnac

30 de junio – Murcia – Sala 12 y Medio

2 de julio - La Losa, Segovia

14 de julio - Alcobendas, Madrid - Sala Anubis

7 de agosto - Coto de Puente Viejo, Avila








16 enero 2011

GIRA TODO ERAN CONCIERTOS 2011

Entradas anticipadas a la venta en www.atrapalo.com

24 noviembre 2010

"Todo eran Temazos" por Chuso

Por fin, como cuando estás esperando algo realmente valioso y no ves el momento de tenerlo en tus manos, llegó el tan ansiado disco de Garaje Jack, Todo Eran Canciones.

Y como todo lo bueno, se ha hecho esperar.

Y ha merecido la pena esa espera.

Laura, Trujo, Oscar, Jorge y Dani. Gracias una vez más por habernos regalado un disco memorable. Más tranquilo que Traje Nuevo y Alma En Celo, pero sin perder ni un ápice de vuestra garra, fuerza y personalidad. Un disco “dulce”, digno del mismísimo Tom Petty, Neil Young, The Rolling Stones y por supuesto Beatles.

Que importante es Sin Red. Que importante es abrir un nuevo disco con un tema pegadizo, con un buen tema. Un tema que te impacte.

Ese tema, ese primer tema, que es tan importante para que un disco entre o no a la primera, es Garaje Jack. Es positivismo, buen rollo. Todos los problemas que podemos tener en nuestra vida, se esfuman, se van con el ritmo de ese estribillo. Ese riff inicial, provoca que muevas tu pierna de manera inconsciente al ritmo de Trujo, sabiendo que algo bueno, muy bueno, te espera cuando te sumerjas en el disco. Cuando te dejes abrazar por el.

La voz de Laura realmente vuelve a estar de matrícula, de 10. Dulce, desgarradora, digna de la mismísima Janis Joplin o Sharlene Spiteri. Ella hace fácil lo difícil, con tantos matices, que has de escuchar muchas veces el disco para saborearlos ya que están escondidos entre vientos (Seguimos en pie ), riffs ( Sin Red, Voy A Disparar, Casino) puñetazos rockeros ( Tu y Yo ) guitarras acústicas ( El Domador, Todo Eran Canciones, Adiós Jack, Tiempo de Asueto..)y la magnifica versión flamenca de Roxanne. Infinidad de registros. Garaje Jack se atreven con todo.. El grupo suena más compacto, alegre y feliz que nunca.

Suena perfecto. Limpio, claro, diáfano. Todo suena como tiene que sonar . Y Todo Eran Canciones ha de sonar asi. Como tiene que sonar un buen disco. La producción es de órdago. Se nota que han disfrutado gestándolo. Y nosotros somos participes de ello. Garaje Jack nos invitan a que disfrutemos con ellos.

La línea del disco es tremendamente buena. Empieza con ritmo, cañero, a continuación llegan temas a medio tiempo realmente soberbios para después terminar con sus características guitarras y fuerza. De más a menos y vuelta al torbellino sónico. De chapeau.

Las letras.. que decir de las letras? Como nos tienen acostumbrados, geniales. Letras que si las analizas bien cuentan algo.. Autobiográfico quizás? Sentimientos, anhelos.. de alguna manera nos identificamos con lo que Garaje Jack nos transmite.

Cada cual tendrá su canción favorita. Ese tema que te llega un poquito más lejos que otro.. que hace clic dentro de ti. Mi favorito en Todo Eran Canciones, sin duda alguna es Tu Y Yo. Uno de los temás mas increíbles que he oído en los últimos años en el panorama rock español. Le doy las gracias al protagonista que provocó esta situación por haber inspirado al grupo a parir esta OBRA MAESTRA. Laura grita a los cuatro vientos su rabia, la guitarra de Oscar la acompaña de la mano, el bajo de Jorge llora a las 4 cuerdas y la batería de Trujo baquetea y baquetea para que el llanto sonoro de Laura lo oiga el que provocó esa ruptura.

Todo encaja. Todo suena a The House Of The Rising Sun. Garaje Jack nos lleva a los 70. Todo suena muy Zeppeliniano, muy Animals, muy Soul desencajado, roto, desgarrado.

Bateria, Organo, guitarra, voz.. Todo es UNO. Es el preludio de la situación que se acaba en Fin De Mes.

Pero como todo pasa, inmediatamente después de este tema, todo sigue su curso. Y no nos queda otra que Luchar contra las adversidades y levantarnos para seguir adelante. Para Seguir en Pie. Para ver que la vida son 4 días y no es necesario sufrir por tonterías.

En Adiós Jack se palpa el cansancio y esperemos, por el bien de la música Rock español, que jamás de los jamases lleven a cabo el estribillo de este fantástico tema.

Llevo algún tiempo pensando en deciros que todo esto ya terminó.

Me pesan los años vividos deprisa intentando hacerlo mejor...

Todos tenemos momentos de bajón y si lo pensamos bien, siempre hemos de ver el vaso medio lleno.

Héroes es esa visión. Es ese vaso medio lleno. Garaje Jack es así. No le dan importancia a las cosas que realmente no la tienen. La vida es para disfrutar de lo que te rodea y conocer nuestros límites, aceptarlos y tener la fuerza para ser mejor cada día, tener ambición, llegar más alto, levantarse con el pie derecho para intentar ser mejor persona.

Soy pequeña pero sé que puedo saltar y coger lo que me des.

No hay nada por lejos que esté.

Vida es el momento íntimo de Todo Eran Canciones. Es como si fuese la continuación de Sabor A Sal El círculo se ha cerrado. La frustración y el desengaño que impregnaba aquel himno se ha terminado. Aquí los protagonistas están juntos. En este tema no hay sabor a sal. En este tema hay sabor a miel entre fraseos acústicos, Garaje Jack nos cuenta que todo es posible. Que el día menos pensado encuentras a alguien que te da lo que necesitabas.

Y tras Tienes Prisa llega el in-crescendo de final de obra.

Voy A Disparar es la esencia de este grupo. Guitarra-bajo-batería-voz. Sin más. Eso es Rock And Roll. Garaje Jack no necesita más para que nos encante. Y qué difícil es componer algo tan aparentemente sencillo en algo mágico. Al igual de Casino. Ese Groove, ese feeling que transmite Oscar guitarreando y el lirismo del estribillo hacen que estés donde estés tararees este tema. Y te da igual que la gente te mire. Tú estás contento y te vale con eso. Aquí se ven sus influencias, aquí se ven sus Rolling Stones. El disco respira Rock por todos los compases.

Todos nos vemos reflejados en alguna canción. Sin duda. Por eso nos gusta Garaje Jack. Porque es un grupo que es un espejo de la gente que tiene problemas, inquietudes, porque es un grupo tan humano que gracias a ese toque son y serán tan grandes. Porque nosotros formamos parte de sus canciones. Porque, de alguna manera u otra, nuestra vida son canciones y toda nuestra vida eran, son y serán canciones. Porque TODO ERAN CANCIONES.

Y tomando prestada una frase que es de mis favoritas... puedo decirlo muy alto, pero no más claro...

“Escuchaba a Garaje Jack porque estaba contento y soy un rockero? ¿O soy un Rockero y estaba contento por escuchar a Garaje Jack?”

Chuso.


14 octubre 2010

Un concierto, una hora de libertad para las internas de Alcalá Meco

Reportaje de Marcos Blanco para gentedigital

Decenas de mujeres se entregan a la música de Garaje Jack. Palmas. Gritos. Abrazos. Desinhibición. El módulo de mujeres del Centro Penitenciario de Alcalá-Meco se transforma en una improvisada sala de conciertos. Más que aire, se respira libertad. Allí comenzó la nueva gira del grupo por las prisiones de la región madrileña.


Las proximidades del Centro Penitenciario de Alcalá-Meco transmiten la sensación de un viaje al más allá por el perfil arquitectónico del edificio que se divisa desde la carretera. Una vez en la entrada, la solemnidad sonora se apodera del ambiente, aunque ésta se rompa con el bullicio de las visitas o el abrir y cerrar de las puertas. El protocolo, serio, rígido, supone la aparición de un nuevo idioma: el lenguaje penitenciario. Nadie diría que en breves minutos una descarga de música revitalizará el módulo de mujeres presente en esta institución.

La festividad de Nuestra Señora de La Merced, Patrona de Prisiones, trae consigo diferentes actos en el centro. La celebración de un concierto forma parte del programa especial y el grupo musical se instala en un aula equiparable al de numerosos institutos de Educación Secundaria. Decenas de butacas frente a un escenario sobrio, rodeado por paredes de ladrillos desnudos, configuran el entorno en el que Garaje Jack ha llevado a cabo su concierto número 19 en los centros penitenciarios de la Comunidad de Madrid. Ninguna banda madrileña ha visitado tantas veces las cárceles de la región y cuando finalice el mes de octubre sumarán 25 'bolos' a la cabeza de esta singular clasificación. Una iniciativa conjunta de la Obra Social de Caja Madrid e Instituciones Penitenciarias ha posibilitado esta gira de conciertos, la cuarta en el haber del grupo.

La subdirectora de tratamiento del Centro Penitenciario Madrid I - Alcalá Mujeres, 'Chesca' para los más allegados, anda muy pendiente de los preparativos relacionados con el concierto. "Para las internas, es una manera de afrontar y evadirse de la realidad. Durante la hora que dura el concierto están bailando, lo estás viviendo y no importa nada más. Es la música, sentirla y vivirla. Se agradece porque aquí todos los días son iguales y se hacen muy tediosos", expone 'Chesca', quien añade que la actividad también "sirve para acercarles la música del exterior y sus grupos".
Un aluvión de mujeres llena progresivamente el salón de actos minutos antes de que comience el concierto. "No hay ninguna diferencia entre el público de fuera y el que te encuentras aquí. Es gente. Es público. Lo que sí es cierto es que están más limitados. Les dicen que se levanten, que se sienten, etc. Imagínate un concierto de rock en una sala y que te digan que no puedes bailar. ¡Igual te queman la sala! Existen diferencias por el sitio, no por la gente", considera Carlos, batería de Garaje Jack. Reclusas de diferentes edades, nacionalidades, miradas y comportamientos gestuales toman asiento. La expectación viaja en una sola dirección: la línea existente entre cada una de ellas y el escenario. Laura, Óscar, Jorge y Carlos se ponen en marcha.
Aunque las condiciones técnicas ofrecen un amplio margen de mejora, el espectáculo propuesto por la banda genera empatía entre las internas. Incluso, algunas ya conocen al grupo porque no es la primera ocasión que el grupo actúa en el módulo. La voz sincera de Laura, unas cuántas palabras cariñosas del grupo hacia su público, los sentimientos expuestos en las canciones del cuarteto madrileño y el pegadizo sonido de Garaje Jack encienden al respetable. Primero, palmas. Luego, coros. Después, un sinfín de bailes. Se suceden los abrazos, la desinhibición. "Ellas tienen una predisposición mucho mayor al buen rollo que los tíos. En los otros centros penitenciarios hay grupos más o menos divertidos, pero se nota mucha más pena que aquí", reflexiona Laura, vocalista de la banda. "Ellas dicen: ya que estamos la vamos a armar. Se pegan unos buenos bailes, gritan 'moreno', 'guapo', 'el batería para mí' y se nota que disfrutan. Eso nos salva porque de la otra manera sería mucho más complicado", añade la voz de Garaje Jack.

El concierto llega a su fin, aunque podría ser eterno, infinito. El intercambio de energía, positividad y alegría ha sido mutuo e intenso. "Me encantó el concierto. La emoción de poder soltarse, la alegría de la gente, poder bailar y olvidar donde uno está, porque es difícil", explica Patricia, interna alemana de 23 años, después de la actuación. "No conocía a Garaje Jack y el año pasado no vine porque estaba un poco deprimida. ¿Cómo les definiría? Es un poco de rock-pop para cantar y bailar. Las canciones tienen mucho sentimiento", entiende Patricia. A su lado, 'Debi', caribeña, manifiesta con timidez que ha disfrutado con el grupo, pero le gusta un rock más agresivo. "Son muy pop", entiende la interna. "Me gustan Korn, Bunbury o Héroes del Silencio", proclama. Le encanta la música, sobre todo el rock 'cañero' y el hip-hop. También a Patricia. "Me gusta de todo un poquito. Mientras sea alegre, todo va bien", aclara. Existen numerosas melómanas en el centro. Tratan de seguir con atención los canales de música en televisión, escuchan mucha radio y todos aquellos discos que se pueden comprar.

"Aquí, el tema musical está muy normalizado", apunta 'Chesca'. "A las chicas les encanta", puntualiza. De hecho, el centro cuenta con un grupo de baile en el que participan casi 40 reclusas. Todos los días hacen actividades de baile, preparan sus coreografías y actúan en el propio centro o en otros. 'Debi' se ha unido al grupo. "Es una de las cosas que más me apasionan", reconoce esta joven interna. La música también tiene una nueva manifestación en el centro mediante el taller de coro gospel, que llevan organizando desde hace medio año.

Obviando la actividad musical, el centro ofrece tipo de actividades "para tener la cabeza ocupada y aprovechar el tiempo", según Patricia. Todo tipo de posibilidades culturales (teatro, cine, pintura, promoción literaria) o deportivas (fútbol, baloncesto, aerobic, voleibol) suponen parte de la propuesta organizativa en Alcalá-Meco. Incluso, se imparten cursos del INEM. "Estoy haciendo ahora mismo el de monitor deportivo. Son cuatro meses, haces deporte, aprendes a manejar personas y te sacas el título. Con cosas así, te olvidas de donde estás", argumenta Patricia antes de despedirse. Jorge, bajista del grupo, incide en este último aspecto. "Ves las caras, sobre todos en las primeras filas, y tienes la sensación de que por un momento estaban fuera, en cualquier sala, viendo un concierto. Supongo que para ellas será la leche y por eso están tan agradecidas". Por una hora de música en vivo. Por una hora de la anhelada libertad.

Marcos Blanco